Tener un ave como mascota es un compromiso a largo plazo. Los loros más grandes pueden vivir entre 20 y 50 años, y forman fuertes vínculos con sus dueños, lo que les dificulta adaptarse si deben cambiar de hogar. Las aves más pequeñas, como periquitos y canarios, pueden vivir entre 5 y 15 años.
Las aves pueden ser ruidosas, por lo que las personas que vivan en apartamentos probablemente deberían elegir especies más silenciosas. Antes de llevar un ave a su casa, investigue si es muy ruidosa. Piense también en la frecuencia con la que puede limpiar la jaula, ya que las aves pueden ser sucias.
Las aves no sudan, por lo que necesitan una jaula cómoda para vivir, lejos del calor directo y del frío extremo. Las cocinas pueden ser peligrosas debido al humo y los vapores. Revise siempre el entorno en el que vivirá el ave para asegurarse de que sea seguro y apropiado para su tamaño.
Las aves y las personas pueden parecer muy diferentes, pero comparten algunas similitudes. Por ejemplo, las aves tienen los mismos sentidos que las personas: vista, oído, tacto, gusto y olfato. Además, las aves usan el pico para diversas tareas en las que las personas normalmente usarían las manos, como comer y acicalarse.
¿Qué tamaño tienen las aves de compañía?
Las aves de compañía pueden ser de varios tamaños, desde pinzones diminutos que miden solo unos 10 cm de largo hasta loros grandes con envergaduras de hasta 100 cm. Sus colores van desde grises y marrones apagados hasta rojos, amarillos, verdes y azules brillantes. La mayoría de las aves no pesa mucho, lo que les facilita el vuelo. Incluso los loros más grandes suelen pesar menos de 1 kg.
¿Cómo funciona el cuerpo de las aves?
El metabolismo de las aves es más rápido que el de las personas. Su temperatura corporal oscila normalmente entre los 38 °C y los 41 °C, según la especie. Algunas aves activas, como los colibríes, pueden llegar a comer a diario una cantidad de alimento equivalente a su propio peso corporal. Las aves también tienen aparatos digestivos especiales que les permiten descomponer los alimentos de manera eficiente para generar la energía que necesitan y, al mismo tiempo, mantener un peso bajo.
El ritmo cardíaco de las aves también suele ser mucho más alto que el de las personas. Por ejemplo, el corazón de un ave cantora pequeña puede latir 500 veces por minuto, mientras que el de un colibrí puede alcanzar los 1000 latidos por minuto. El ritmo cardíaco de las aves aumenta con el estrés o con el ejercicio. A diferencia de las personas, las aves tienen pulmones que no se expanden ni se contraen. En cambio, tienen pequeñas bolsas de aire, llamadas sacos de aire debajo de la piel y dentro de los huesos. Estos sacos permiten que el aire fresco circule a través del cuerpo y ayudan a mantener un peso bajo.
Las aves no sudan, por lo que se enfrían de manera diferente a las personas. Para refrescarse, pueden bañarse o extender las alas para dejar que el aire circule sobre su cuerpo. Un ave que jadea puede estar demasiado caliente, por lo que debería comprobarlo. Si nota calientes las patas y el pico del ave y esta jadea, es una emergencia y debe comunicarse con un veterinario.
En climas más fríos, las aves esponjan las plumas para atrapar el aire caliente cerca del cuerpo, lo que las mantiene aisladas del frío. Si están esponjadas durante largos periodos o posadas sobre las patas, podrían tener frío o estar enfermas y deben ser revisadas.
¿Las aves perciben las cosas como las personas?
Al igual que las personas, las aves tienen sentidos potentes. Dependen en gran medida de la vista, la cual es importante para volar, encontrar comida y evitar el peligro. En comparación con las personas, las aves tienen ojos más grandes en proporción al tamaño de la cabeza. Su vista es tan aguda que pueden ver muchos colores, incluso la luz ultravioleta, invisible para las personas.
Las aves también tienen un buen oído. Sus orejas parecen pequeños agujeros, uno a cada lado de la cabeza, detrás de cada ojo, y están cubiertas por pequeñas plumas. Aunque su rango auditivo puede ser más estrecho que el de las personas, las aves pueden percibir muy bien los cambios sutiles en los sonidos. Esta habilidad les ayuda a comunicarse, encontrar una pareja y evitar los peligros.
Aunque alguna vez se pensó que las aves tenían un sentido del olfato débil, en realidad usan el olfato para encontrar comida y moverse. Incluso pueden encontrar sus comidas favoritas con la nariz.
¿Cómo se alimentan las aves?
Las aves no tienen dientes. En su lugar, usan el pico para separar los alimentos. Tienen un estómago con dos cavidades para digerir los alimentos. Una cavidad descompone los alimentos con ácidos, tal como lo hace el estómago humano, mientras que la otra cavidad los muele. Algunas aves, como las palomas, tragan las semillas enteras sin quitar la cáscara exterior y necesitan que se les ofrezcan piedras pequeñas, llamadas "gastrolitos", para ayudarles a moler estas semillas enteras en el estómago.
¿Cómo utilizan las aves el pico y las patas?
Los picos de las aves han cambiado con el tiempo para permitirles comer diferentes alimentos. Los colibríes tienen picos largos para alimentarse de néctar. Los loros tienen picos fuertes y curvos que usan para romper semillas y nueces. Los canarios tienen picos más pequeños y cortos que usan para comer semillas pequeñas.
Las patas de las aves también se han adaptado a sus estilos de vida. Los patos tienen patas palmeadas que usan para nadar, mientras que las águilas tienen garras afiladas que usan para atrapar a sus presas. Los loros incluso pueden usar las patas como manos para sostener y manipular objetos.
¿Cómo vuelan las aves?
Las aves utilizan las alas para volar. La forma de las alas de cada ave se adapta a su forma de vida. Por ejemplo, algunas aves tienen alas largas y estrechas, mientras que otras tienen alas más cortas y puntiagudas que les permiten volar más rápido. Muchas aves silvestres vuelan grandes distancias, a velocidades de 9 a 31 kilómetros por hora. En cambio, la mayoría de las aves de compañía no suelen volar tanto, ya que pasan más tiempo en jaulas. Se debe permitir que las aves de compañía salgan de sus jaulas todos los días para que se mantengan activas, siempre y cuando se las vigile cuidadosamente para que no se lastimen.
¿Por qué las aves tienen plumas?
Las aves tienen muchas plumas porque les sirven para volar y para mantenerse calientes y secas. Tienen que cuidarse las plumas acicalándose, lo que implica limpiarlas y acomodarlas. Las aves también tienen una glándula especial en la piel, que produce un aceite para acicalarse y que impermeabiliza las plumas.
La pérdida de plumas viejas y el crecimiento de nuevas se llama muda. La mayoría de las aves reemplazan las plumas gradualmente a lo largo del año para mantenerse protegidas y calientes.