Además de alimentar y ejercitar a su caballo, otros aspectos son importantes para mantenerlo sano. También debe cuidar de la salud del caballo de varias maneras, como llevarlo regularmente al veterinario para vacunas, controlar de parásitos y cuidado dental. Además, el aseo y el cuidado de los cascos, así como la protección del caballo de las inclemencias del tiempo, son esenciales.
¿Cuándo debo llevar a mi caballo al veterinario?
Los caballos adultos deben visitar al veterinario para un chequeo completo al menos una vez al año. Los caballos mayores de 20 años deben ir al veterinario dos veces al año o con más frecuencia, porque pueden enfermarse más fácilmente. Es posible que el veterinario sugiera un programa de salud para el caballo que incluya análisis de sangre de rutina.
¿Cómo puedo saber si mi caballo está enfermo?
Debe revisar al caballo con regularidad para detectar signos de enfermedad, especialmente durante la alimentación y el aseo. Los signos comunes incluyen:
No come.
Diarrea, estiércol (heces) seco o disminución de la cantidad de estiércol
Tose o estornuda.
Secreción por los ojos o la nariz
Caída de pelo o picazón en la piel
Cojea o no quiere moverse
Si el caballo muestra alguno de estos signos durante más de uno o dos días, es una buena idea programar un examen veterinario.
¿Cómo le doy medicamentos a mi caballo?
Administrar medicación a un caballo puede ser fácil si mantiene la calma y sigue las reglas de seguridad. Mantenga proximidad física con el caballo, ya sea al estar de pie junto a él o al presionarlo suavemente. Use un cabestro resistente y un ramal para controlar la cabeza del caballo.
Los medicamentos pueden venir en diferentes formas. A continuación, le explicamos cómo darle cada tipo a su caballo:
Polvo: mezclar con el alimento del caballo.
Comprimidos: remojar en agua o tritutar y combinar con puré de manzana o melaza. Luego agregar la mezcla al alimento o dársela directamente en la boca del caballo con una jeringa.
Pasta: pararse junto a la cabeza del caballo, sostenerle suavemente la cabeza y usar una jeringa para rociar la pasta en la comisura de los labios de la boca del caballo.
Algunos medicamentos se deben inyectar en el músculo, generalmente en el cuello o el muslo. Pídale al veterinario que le muestre cómo hacerlo correctamente.
Lea y siga siempre las instrucciones en la etiqueta del medicamento.